toggle menu

DUNGEON GABBER: ‘Escuchando hardcore como si fuera dungeon synth’

13.06.2018 dublab, Essay

Esta es la primera de una serie de playlists que me he propuesto ir elaborando poco a poco, en la que cada playlist se centrará en perseguir una idea estilística específica, habitualmente expresada por medio de una combinación de dos términos. Cada playlist funcionará como un pequeño ejercicio de investigación musicológica, que mediante la recopilación de temas cuidadosamente elegidos intentará llevar a la realidad uno de estos sub-sub-sub-estilos inventados que nunca han existido. Empezamos ahora con el ‘dungeon gabber’ y las próximas entregas se centrarán en otras mutaciones estilísticas como pueden ser el ‘odin-pop’ o lo que yo llamo ‘rock purgatorial’.

Con el término ‘dungeon gabber’ quiero referirme a un tipo de temas que se situan indiscutiblemente en la dimensión gabber, pero que por alguna que otra particularidad en su configuración sonora —especialmente por el uso y las melodías de los sintetizadores—, me hacen pensar en otro estilo que no tiene nada que ver: aquél estilo al que llaman ‘dungeon synth’.

El dungeon synth vendría a ser música ambiental hecha habitualmente solo con teclados, con temáticas medievales o fantásticas y harmonías empalagosamente épicas. Esta etiqueta empezó a usarse para referirse a la música ambiental hecha por grupos de black metal, como los casos de Burzum, Mortiis, Neptune Towers, Beherit o Ildjarn entre tantos otros. A partir de ahí empezaron a aparecer proyectos que solo hacían este tipo de música y la etiqueta ya se consolidó.

En esta playlist no encontraréis ni un solo tema de dungeon synth, sino únicamente aquél tipo de música electrónica militar y atronadora a la que llaman hardcore… que tampoco tiene nada que ver con el hardcore punk, lo que pasa es que el hardcore beat y el hardcore punk son estilos de subculturas de origenes tan distantes que nunca han necesitado diferenciarse terminológicamente entre ellos. Aprovechemos tambien este momento para recordar que la palabra ‘gabber’ no se refiere exactamente a un estilo musical, sinó más bien a un tipo de sujeto que se inscribe en esta subcultura de origen holandés que lleva el mismo nombre. La música que escuchan los ‘gabbers’ sería el hardcore y sus variantes, desde el hardtrance al happy hardcore. Aún siendo hardcore, los temas elegidos para esta playlist, en algun u otro momento tienen algo que, para una mente paranoicocrítica como la mía que todo lo intenta conectar, podría interpretarse en clave de dungeon synth.

Si a uno y a otro estilo le suprimimos aquello que tienen en común —el synth— y los unimos, nos queda el ‘dungeon gabber’, un término que almenos a mi no puede sino evocarme el lado más pastelosamente épico del hardcore, en el que goblins y elfos vestidos con chándal reflectante saltan frente al bafle en un extraño ritual dionisíaco de comunión colectiva con la geometría del ritmo. Empecemos.

Marc O'Callaghan DUBLAB GABBER

[0:00:00]
Forze DJ Team ‘909 Trauma
A New Beginning (Forze Records, 1996)

Este es un tema que cierra un EP publicado por el sello Forze Records, que fueron pioneros en promover este estilo en Italia y en cultivar lo que vendría a llamarse happy hardcore. A diferencia de los otros cuatro temas del disco, que ostentan todas las particularidades típicas del estilo, este tema es sorprendentemente minimialista, no tiene ni un sampler de voz, ni contratempo saltarín, ni apenas melodía, ni un solo barroquismo. Riguroso como un metrónomo, rectilíneo como las almenas de una muralla, misterioso como una procesión, es como si fuera hardcore hecho con mentalidad de música ambient. Su inusualidad hace que me pregunte si la presencia de este tema en el disco tenía alguna intención meramente utilitaria, como por ejemplo que estuviera ahí solo para quedar a disposición de ser mezclado con otros temas.

 

[0:06:01]
Bald Terror ‘Rotterdam (Original Mix)
Drummachine Remixes (Rotterdam Records, 1996)

Aquí viene un clásico que seguro resulta familiar a las personas instruídas en este tipo de música. Forma parte de un EP con remixes de otro tema mítico que da título al disco, obra de Bald Terror que era el nombre grupal para un trio de DJs que luego han tenido exitosas carreras. Este tema ya da un ejemplo de la clásica utilización rítmica de los samplers de voz en repetición, pero al mismo tiempo saca a relucir unos sonidos de sintetizadores distorsionados crujiendo como alimañas aullando, que si no fuera por el bombo constante sonando militarmente de fondo pensaría que estoy escuchando un tema de noise o death industrial de algun grupo de Cold Meat Industry tipo IRM o Brighter Death Now. Pero lo que más me llama la atención de este tema y lo que me ha hecho decidir ponerlo casi al principio de esta lista ha sido el momento del parón. Otro recurso bastante frecuente en el hardcore es que los temas sean de entrada puramente rítmicos casi sin melodía, y a mitad de la canción haya un corte en el que entre una harmonía épica que luego se irá repitiendo hasta el final. Un enfoque estructural que por cierto tiene en común con el black metal y la música clásica del romanticismo. Pues bien, en el caso de esta canción, en el parón que hay hacia la mitad, aparecen unos sintetizadores absolutamente celestiales y luminosos que me hacen pensar 100% en el dungeon synth.

 

[0:10:48]
DJ Gizmo ‘The Fist Of The North Star
XS for All (Dreamtime, 1995)

Este tema también me resultó muy sorprendente cuando lo descubrí. Forma parte de un recopilatorio otro sello mítico del género que se llama Dreamtime Productions. He buscado otras cosas de este tal DJ Gizmo y todo lo demás que encontrado no se parece mucho a esto. Lo que más me llamó la atención de este tema es que a pesar de los tics esperables del estilo, posee una serie de detalles que me evocan una cierta idea de ‘lo nórdico’. Los sonidos de viento me evocan escarpadas montañas nevadas y fríos páramos desolados con lobos aullando en la lejanía. El sintetizador que hace la melodía del principio tiene algo que me evoca a un tipo de sonido tipo organillo que me parece muy idiosincráticamente ‘nórdico’, un sonido frío que tendrían en común desde los discos ambientales de Ildjarn hasta estos grupos que han salido en los años recientes a través de sellos tipo Northern Electronics o Posh Isolation. Es posible que sampler de voz susurrada repitiendo ‘don’t you know this is the fist of the north star!’ haya orientado mi perspectiva y mi manera de experienciar esta canción. El mismo concepto de la ‘north star’ me evoque inevitablemente un EP de Ildjarn titulado ‘Son Of The North Star’. Por otro lado, hasta ahora no hemos dicho nada de este otro sampler de voz que se va repitiendo rítmicamente a lo largo de toda la canción y que parece gemir orgásmicamente no se sabe bien si de placer o de dolor. Si nos imaginamos que esta voz proviene de una mujer entreteniendo a una audiencia estereotípicamente masculina, podríamos decidir interpretar este tema en clave machista. Pero esta aserción ya determinaría un prejuicio previo. ¿Por qué este gemido tiene que evocarnos una situación machista? ¿No podría sonar esta canción en una fiesta queer e imaginarnos que este sonido provenga de una persona (mujer o no) que está experienciando placer o dolor por su propia voluntad? ¿No podría este tema sonar enmedio de la violencia de una orgía gay BDSM chemsex? Aunque es bastante probable que efectivamente la canción haya sido creada con una mentalidad más heteronormativa que nada, ¿por qué no resignificarla en ese sentido y disfrutarla por lo que queramos imaginarnos de ella en vez de lo que presupongamos? El sentido es el uso.

 

[0:17:31]
Bioforce vs. DJ Mike Oh’ Man ‘Open Your Mind
Thunderdome Vol. XIV: Death Becomes You (Arcade Records, 1996)

Aquí tenemos ya un tema extraído del decimocuarto volumen de los recopilatorios del mítico Thunderdome, que era un concepto manifestado en forma de eventos y discos recopilatorios, ideado por una empresa holandesa de entretenimiento para llevar la cultura gabber a un publico masivo, y vaya si lo consiguió. Este tema ostenta un tipo de sonidos estereotípicamente gabbers aunque con una épica y unos samplers que ya lo empezaría a acercar a una onda más próxima a lo que llaman hard trance. Bien, yo no entiendo mucho de estas etiquetas, así que ya me disculparéis si patino en algunos momentos. Lo que me gustó es que entre el sampler diciendo ‘this was designed to open your mind’ —una directriz totalmente práctica, una orden psíquica que establecería una funcionalidad muzak— y entre la melodía caballeresca francamente medieval que hacen los sintetizadores, me hacen vivirla en clave de experiencia psiconáutica, me situan en un contexto de haber tomado las pertinentes substancias psicodélicas como para viajar a través de los multiversos y planos interdimensionales de una realidad caleidoscópica y fragmentada por capas horizontales conectadas mediante columnas arquetipales.

 

[0:21:47]
Rotterdam Terror Corps ‘God Is A Gabber
God Is A Gabber (Megarave Records, 1998)

Como vemos la palabra Rotterdam es un leitmotiv común en esto del gabber. Se podría decir que es uno de estos estilos que no se corta en ser proclive a la autorreferencia: en seguida uno se da cuenta de como abundan las canciones que contienen las palabras ‘gabber’, ‘Rotterdam’, o ‘hardcore’. Esta canción en particular tiene una melodía puntillista y aguda realmente pegadiza, con un efecto detonante que me hace pensar en los duendecillos del dungeon synth pero pasados por un filtro de distopia post-apocaliptica recargada de chatarra y de luces corporativas que brillan en la oscuridad de un mundo post-solar. La voz con chorus y pitch grave también refuerza esta evocación distópica, algo que también podemos encontrar en algunos temas de Mortiis cuando le pone voz… aunque lo de la voz con pitch grave también lo podríamos más fácilmente relacionar con todas las corrientes del witchouse o el down-tempo más vaporwaver, post-tumbleresco y codeínico.

 

[0:27:10]
Naked Steel ‘Vive La France
Thunderdome Vol. XIV: Death Becomes You (Arcade Records, 1996)

Repetimos con otro tema del mismo recopilatorio del Thunderdome, en el que abundan los sintetizadores con sonidos gustosos. Soy consciente de lo mal que queda repetir temas de un mismo recopilatorio en una playlist, pero creo que en este caso me he sobrepuesto al ‘qué dirán’ y no me he cortado en poner no dos sino tres temas de este mismo disco. Todo sea porque realmente me corresponden con las particularidades estilísticas que pretendo coleccionar con esta playlist-ejercicio, y porque no nos engañemos, aunque no lo parezca yo soy un neófito en este tipo de música. No sé si este título me tiene que hacer conectar la canción con cierta corriente que llaman ‘el gabber francés’, pero en cualquier caso nos encontramos frente a unos ritmos puntillistas y espaciados —me refiero a que las notas son tan cortas que queda cierto vacío entre ellas, y esto me hace percibirlas como pequeños pellizquitos— que se parecen un poco a las melodías del tema anterior, aunque más esbeltas. Personalmente me hacen pensar en flautitas napoleónicas de esas que a veces suenan en los temas de Dernière Volonté, pero así como más hechás palante, de ir a la guerra pero más convencidamente todavía. Valga la pena mencionar que en ciertos momentos de estas melodías, parece que los osciladores de los sintetizadores han sido girados abruptamente provocando unas subidas y bajadas exageradas de frecuencias —una suerte de pío-píos de pájaros— que no me resultaría raro encontrarme en la música de ciertos grupos de música electrónica más bien experimental o industrial.

 

[0:30:58]
Netherworld ‘Atlantis
Chasis 2001: Una Odisea Musical (Vale Music, 2001)

Y ahora llegamos ya a un punto de inflexión de este recorrido. Lo que tenemos aquí nos es hardcore ni es holandés. Veníamos de Holanda, acabamos de pasar por Francia y ya hemos llegado a España. Aquí un tema de verdadera mákina, o si se quiere tambien podría identificarse como happy hardcore un poco tirando al trance —el trance se nota en estos sonidos así como onduleantes que parecen hechos de caucho, que podrían recordar un poco a los de un didjeridoo. Es una canción que proviene de un recopilatorio de la mítica discoteca/corporación Chasis. Aunque los puristas del hardcore se preguntarán qué demonios hace este tema aquí, les remitiré a que escuchen y sientan este bombo tan simultáneamente duro y saltarín. La narrativa de la canción no podría ser más épica, con este sampler de voz femenina robótica transmitiendo datos tácticos sobre gestas históricas y luchas contra monstruos marinos en una dimensión futurista descubriendo la isla perdida de la Atlántida. En cierto momento aparece una melodía hecha con un sonido que podría recordar fácilmente al que emitiría una gralla, ese instrumento tradicional catalán que se usa en las sardanas. Entre todo eso y algunos sonidos así como muy viscosos y fluctuantes, todo este tema me evoca una sensación extremadamente acuática y onírica, como de estar en bajo el agua rodeado de seres tritónidos con escamas brillando a los rayos de luz solar que se filtran a través de las olas. Escucharla es para mi una experiencia refrescante y veraniega, como tirarse en una piscina en un día caluroso. Valga la mención también este sampler de voz masculina gritando un ‘yeee’ que podría ser perfectamente la voz de nuestro querido DJ Pastis.

 

[0:34:06]
Psylocke ‘2 Thy Soul
Thunderdome Vol. XVII: Messenger Of Death (Arcade Records, 1997)

La piscina ha sido un respiro necesario, pero ahora ya volvemos rápidamente a la oscuridad de la cúpula del trueno. Aquí de nuevo otro tema de Thunderdome, aunque no del mismo recopilatorio que antes sinó del decimoséptimo (sí, Thunderdome llegó a sacar veintidós recopilatorios en doble CD entre el 1993 y el 1998). Vuelven los bombos distorsionados que parecen ruedas de camión aplastando el asfalto como si fueran zapatillas llevadas por robots gigantes. Lo que me ha atraído de esta canción es sobretodo estos teclados con sonido de coros, que le dan un toque purgatorial al asunto, transportándome a dimensiones claroscuras a medio camino entre piedras rojizas infernales y nubes celestiales. El sampler con la voz que dice algo de que quiere tu alma termina de completar esta subita visión angelicodemoníaca.

 

[0:37:26]
Sistema 3 ‘Sistema 3 Manía
Sistema 3 Manía (ADN Sound, 1999)

Parecía que ya habíamos dejado lejos el calor peninsular, pero aquí volvemos con otro tema mákina. Esta será la última concesión makinera en este repaso pretendidamente gabber, prometido. Lo que nos ha parecido determinante para incluir aquí este tema son las melodías que aparecen en los parones. En general toda la canción es bastante trance, con estos sintes no muy graves que parecen tubos de goma moviéndose al aire y produciendo este sonido tribal como de didjeridoo a una velocidad bastante rápida, como de ir en una moto honda por el Eix Transversal. Pero en ciertos momentos la cosa se calma y aparece una melodía con sonido de flauta midi un tanto cutre —ahora nos parece cutre, pero en la época la peña lo debía flipar— que no puede ser más dungeon synth. De hecho, en otra playlist que hice hace tiempo, mezclé este tema con un spoken word gutural del grupo de black metal Havohej, que junto con las flautas quedaba tan ‘de Mordor’ que parecía un tema de Summoning. Pero para esta ocasión he considerado adecuado dejar el tema tal cual para que se pueda percibir lo dungeonsintético que ya es de por sí sin ninguna intervención.

 

[0:44:10]
Public Domain ‘Old Domain
Thunderdome Vol. XIV: Death Becomes You (Arcade Records, 1996)

A partir de aquí la cosa ya empieza a crecer y a oscurecerse sin vuelta atrás. Este es ya el último tema que pongo extraído del decimocuarto Thunderdome. Aquí el dungeon synth ya ha desaparecido casi por completo, pero los sintetizadores que se pueden escuchar tienen un ritmo entrecortado y saltarín que se mantiene constante y lineal hasta que en el final de cada compás parece deformarse como si fuera blandiblú quántico colándose por un desagüe o siendo absorbido por el tubo de una aspiradora. En ciertos fragmentos este entrecortamiento se acentúa tanto que si uno quisiera bailarlo se movería extendiendo la cabeza hacia adelante y hacia atrás como si fuera un pollito intentado picar algo de alimento. Un comportamiento que seguro que todos hemos visto alguna vez puesto en práctica por determinados sujetos en las discotecas o raves. En este tipo de trabajo con los sintetizadores se puede observar otra constante técnica en la construcción de frases melódicas en este tipo de música: es muy frecuente que una determinada frase melódica con un determinado ritmo se repita en secciones de cuatro compases, en las que en el tercer o cuarto compás la cantidad de notas del final de la frase se multipliquen en una progresión exponencial o fractal, hasta que se termina el compás y vuelve a empezar.

 

[0:47:49]
The Stunned Guys & DJ Paul ‘Thrillseeka (Original Mix)
Thrillseeka (Traxtorm, 1999)

Como decíamos esto ya va para arriba. Por fin llegamos a un tipo de temas que sí que ya son estrictamente 100% hardcore, incluso demasiado para los gabbers más principiantes. Este en concreto contiene un sampler que dice ‘step into da hardcore zone!’, dejando claro que, en el recorrido trazado por esta playlist, estamos cruzando esta puerta dimensional de no retorno. Los Stunned Guys fueron pioneros italianos proponiendo este hardcore más ‘flashy’ y plasticoso pero al mismo tiempo más duro y machacón que nada, y en esta canción colaboran con el mítico Paul Etsak, que por cierto era uno de los componentes de este trio llamado Bald Terror (como me gusta ese nombre) que he presentado en el segundo tema de esta lista. Aquí se pueden percibir estos sintetizadores totalmente deformados y chirriantes hasta obnubilar cualquier nota que pudieran intentar expresar antes de ser manipulados. Me refiero a estos sonidos que parecen ‘derrapes’ de algun tipo, que evocan una actitud de típico ‘pelao’ hostil amenazándote desde la ventanilla de un coche. Son un tipo de sonidos que diría que son reconocidos como invención de este DJ Paul o de algun otro de sus compinches, los mismos sonidos que se pueden escuchar en la mítica canción Drummachine del EP de donde provenía la segunda canción de esta playlist. Aparte de esto, en el presente tema no nos falta el típico interludio de rigor con melodía sintética, en este caso con una harmonía un tanto misteriosa casi como de película de terror barato, lo cual en el contexto de este análisis nos remitiría una vez más al omnipresente y subrepticial espíritu fantasmagórico del dungeon synth.

 

[0:52:45]
Neophyte & Evil Activities ‘Alles Kapot (10 Jaar Later Lekkur Dan…)
Alles Kapot / Dominee Dimitri 2004 (Pont Aeri Records, 2004)

Si el sonido duro, grueso y chirriante de los Stunned Guys ya nos podía parecer una exageración de frecuencias exaltadas a sus polaridades más extremas, con Neophyte eso es llevado a un extremo todavía más pasado de rosca. Aquí los sonidos vuelven a parecer sacados de un grupo noise, y alternado con samplers de gritos y con algunas secciones en que los bombos van a una velocidad inbailable —esa velocidad propia de cierta vertiente a la que llaman speedcore— todo nos empieza a remitir un poco, sin dejar de ser hardcore, a la oscuridad del black metal. Todo lo que el dungeon synth empieza a escasear en este tipo de temas, lo está ganando igual de subrepticialmente el black metal. Aún así en esta canción abundan los samplers de voces recitadas en holandés. No entiendo ni papa de lo que dicen pero por su sonido así como de megáfono me hacen pensar en grandes naves industriales o en estaciones de tren de por aquellas tierras. En cualquier caso, la distorsión que aquí tienen puesta los bombos y los sintetizadores genera una especie de emborronamiento de harmónicos que hace que dentro de la ruidosidad todo quede elegantemente embalsamado, hasta el punto que puedo afirmar con toda seguridad que escuchar esto me produce verdadero placer sensorial.

 

[0:58:14]
Nosferatu ‘When Angels Cry (edit)
When Angels Cry (Rotterdam Records, 2009)

Seguimos con otro de esos tótems del hardcore más oscuro y hostil. El tipo de sonidos y distorsiones ruidosas que se gasta se parecen mucho a los del tema anterior —es normal, son de la misma escuela—, pero en este caso tiene una melodía siniestrilla repitiéndose entremedio de los golpes despiadados. El uso rítmico de las frecuencias moduladas con los osciladores que se escuchan en toda la parte inicial me parece de una exquisita elegancia, propia de cualquier grupo de noise rítmico industrial tipo Haus Arafna. Pero la verdadera cuartada de este tema para estar aquí es cierto subidón que tiene hacia la mitad-final de la canción, que vuelven a ser unos teclados con muchas voces simultáneas que me recuerdan a los de cierta intro de Ildjarn. En realidad la canción tenía originalmente un interludio a mitad del tema, que me he permitido la licencia de editar suprimiéndolo porque me parecía insufrible y que estropeaba una canción que de no ser por eso creo que es una maravilla.

 

[1:03:05]
Denekamps Gespuis (Angerfist) ‘Gas Met Die Zooi
Mutilate E.P. (Masters Of Hardcore, 2008)

Más de lo mismo. Todo lo que he dicho acerca de los sonidos en el análisis de las últimas tres canciones puede aplicarse también en esta. Aunque me atrevería a decir que aquí, el bombo todavía da más gusto —si es que es eso posible— que en las anteriores. En esta canción, el mítico Angerfist se dió el capricho de invetarse el pseudónimo Denekamps Gespuis para ocultar su identidad momentáneamente. Aquí, los samplers de voces en holandés refuerzan esta referencialidad constante al contexto social donde la cultura gabber emergió. Por otra parte, el sampler de trompetas antiguas que cierra la canción da el toque final y nos prepara para la última sorpresa.

 

[1:07:47]
Mysticum ‘Black Magic Mushrooms
Black Magic Mushrooms / Habit Of Fear (Worship Him Records, 2003)

Si ya de buen principio teníamos la fijación por intentar encontrar los pelos del dungeon synth en el gabber, y hacia la parte final la hostilidad ha ido in crescendo acercándonos a la oscuridad de la música extrema, el paso consecutivo lógico es terminar con un tema de black metal propiamente dicho, aunque no se trata de un tema de black metal normal al uso. Mysticum son un grupo perteneciente al contexto del black metal original noruego —llegaron a participar poniendo un tema en el mítico recopilatorio ‘Nordic Metal’ en honor a Euronymous que se publicó justo después de su muerte— pero con la particularidad de que usaban una caja de ritmos en vez de batería, cosa que les daba un toque más industrial, y constantemente hacían ciertas alusiones a las drogas como vía de autodestrucción que encajaban con su cosmovisión ultra-nihilista. Este tema en particular que escuchamos ahora mismo tiene una base de batería programada que aunque no suene a hardcore, por su bombo continuo y por su claqueta discontinua alternándose con este, sí que transmiten un qué-sé-yo más propio de la electrónica trance malrollera que del metal. Sus letras hablan del uso de setas psicoactivas como herramienta mágicka y purgatorial de realización fáustica mediante la inversión de los valores, refiriéndose a estas diciendo que son ‘demons to some, angels to me’.